Placa de inducción y vitrocerámica: la forma más eficiente y segura de cocinar

Una vitrocerámica de inducción y cerámica es una forma alternativa de cocinar además de usar una vitrocerámica de gas. Proporciona una experiencia de cocción inigualable que acorta el tiempo de cocción, controla completamente las temperaturas y minimiza el consumo de energía. Las placas de inducción Motai cuentan con la superficie negra de vidrio SCHOTT CERAN que ofrece una excelente resistencia al calor, una estética elegante, fácil cuidado y durabilidad. Cualquier derrame; no te preocupes, no quemará la superficie de tu vitrocerámica y se puede limpiar fácilmente.

¿Cómo funciona la inducción y la cerámica?

Una bobina que transporta corriente, situada debajo de la vitrocerámica, genera un campo magnético alterno. El resultado es que la zona de cocción permanece fría cuando se enciende. Se coloca una olla de material ferromagnético sobre la vitrocerámica y el calor se genera donde se necesita, directamente en la base del recipiente.

Cocinando con inducción y cerámica

Limpieza: No más fregar salpicaduras o derrames, simplemente limpie con una esponja o un paño.

Más seguro: No hay llamas abiertas ni fugas de gas, la superficie permanece fría al tacto ya que el calor se crea solo en la propia sartén.

Velocidad: Simplemente se tarda menos tiempo en cocinar los alimentos porque la inducción solo genera calor directamente en la sartén dentro de la zona de cocción.

Control: La inducción le permite cocinar con un control preciso del calor, con control de temperatura ajustable y un mejor rendimiento en configuraciones de calor bajas.

Eficiencia energética: Las vitrocerámicas de inducción y cerámica usan hasta un 90% menos de energía en comparación con las vitrocerámicas de gas o eléctricas tradicionales.


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